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M-013 30.3.18

Posted by Migsar in Uncategorized.
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Siempre quise ser mujer, fue uno de mis primeros deseos claros y una constante en mi vida; en ese entonces no tenía idea de la importancia del aparato reproductivo en la vida y en la sociedad, tampoco tenía deseos sexuales ni interés en el tema, mi vida no giraba en torno a la sexualidad, y no era ésta uno de los pilares que definen mi comportamiento como individuo y dentro de la sociedad, simplemente quería ser mujer porque veía el rol y el trato que tenían las mujeres en mi entorno inmediato, que era el único al que tenía acceso a esa edad. Me tomó mucho tiempo entenderlo, y es hasta ahora, o muy recientemente que lo entiendo lo suficientemente bien como para hablar de ello y explicarlo a los demás, en términos claros y con la menor ambiguedad posible. No fue fácil, requirió bastante educación, interés, las circunstancias adecuadas y el hecho de pensar constantemente y durante muchos años en ello. No pienso que le deba explicaciones a nadie, y siendo honesto, dudo mucho que la mayoría de los que lo lean entiendan de que estoy hablando (no es presunción pero eso será tema de otro post), sin embargo, sé unos pocos sí lo entienden, y creo que algunos de ellos quizá estén o hayan pasado por algo similar y es a ellos a los que va dirigido el post, para compartir, para ayudar, para estimular nuevas reflexiones y mayor información al respecto y sobre todo, para invitar a practicar una tolerancia real, puntualizar las diferencias en el contexto de justificación de comportamientos en pro o en contra de la violencia, es por sí mismo un acto de violencia e intolerancia, que muchas veces se difunde disfrazado de tolerancia.

Disclaimer: Me cuesta trabajo escribir al respecto porque en mi cabeza estoy escuchando las objeciones de los lectores, nos enseñan a pegar el grito antes de terminar de oír los argumentos o, como dicen, primero se suelta el chanclazo y después se investiga el motivo. Aclaro de una vez que son mis percepciones, no sé refiere a un porcentaje absoluto, ni a una mayoría, no es un estudio objetivo, sólo una percepción individual con la que puedes o no estar de acuerdo y no pasa nada, no se invalida mi percepción ni la tuya, aun cuando una de las dos pudiera estar equivocada, que es totalmente independiente e irrelevante. Cada que escribo un par de palabras quiero poner un paréntesis diciendo que si alguien no se identifica con el texto es porque no me refería a esa persona sino a los “otros”, espero no hacerlo.

¿Cómo veía/veo a las mujeres? Frágiles, caprichosas, volubles, consentidas y me gustaba, quería ser así yo (y los que me conocen saben que lo soy y me vale madres que se asocie con características femeninas), no me gustaba que se esperara mucho de mí por ser hombre, que se esperara fuerza, valor, juicio, criterio, resistencia. No hay reglas, todo lo descrito son características del ser humano, no de un género en particular, era en las que yo me fijaba porque eran las que me interesaban, siempre me ha gustado que me cuiden más que ser yo el que cuida, que me consientan en lugar de consentir, que me traten bonito, no que me hagan fuerte, incluso detalles que parecen poco relacionados, pero a las mujeres les hablan muchas veces dulcemente y sin groserías, por qué conmigo no podían ser educados porque era hombre y tenía que ser fuerte, siempre fuerte. La fuerza la tengo y he tenido, pero no me parece que todo se solucione con fuerza, incluso, me parece que en el mundo moderno pocas cosas se solucionan con fuerza física, pero superficialmente sigue dominando en ciertas sociedades. Enfatizo, son características humanas, no masculinas o femeninas, y nunca he creído que las cosas tengan que ser de un modo porque así han sido, en particular, no me gusta que la vida sea difícil y estoy convencido que en la mayoría de los casos es difícil porque a la gente le gusta que así sea por uno u otro motivo. Después, con el tiempo, empecé a ver a las mujeres como sensuales (podría haberlo puesto desde el inicio, pero cuando era niño en verdad no me importaba) y también era una característica que me gustaba, no el hecho de serlo, sino el hecho de expresarlo y de jugar con ello, vivir y ejercer la sensualidad conscientemente, escoger ropa bonita por ser bonita, no tener que poner la practicidad como criterio decisivo, empezando porque no hay ni remotamente la misma cantidad de opciones y accesorios en cuanto a vestuario para el sexo masculino. Son detalles, pero la vida son los detalles.

Soy hombre, alto, blanco (es relativo, pero al parecer en México lo soy), con una familia que siempre me ha apoyado, a su modo y con condiciones tácitas (me ha ido mucho mejor que a muchos y mucho peor que a otros, todo depende), no tengo mucho dinero pero me enseñaron a administrarme y no gastar en cosas que no necesito por lo que a ojos de muchos parezco de una clase socioeconómica mejor que a la que en realidad pertenezco (enfatizando socioeconómica, basada en prestigio y dinero, es decir cantidad sobre calidad), me gustan las mujeres (prefiero no decir que soy heterosexual porque me parecen una aberración todos esos términos que terminan en …sexual, siempre defenderé que no tendrían que ser palabras compuestas y debería de usarse sólo sexuales, a secas, con excepción de ciertos círculos de investigación en los que se necesita ser mucho más específicos, pero en los que tampoco creo que sea fácil). En resumen, no pertenezco a ningún grupo vulnerable, soy y tengo lo que toda persona desearía ser y tener, por lo que, cuando digo que no estoy feliz o solicito apoyo o empatía la gente se sorprende y me recuerda lo afortunado que soy. No puedo estar triste, ni sentirme frustrado ni quejarme, porque mi vida es perfecta, a sus ojos bastante miopes. Sigo siendo el tipo fuerte y afortunado que tiene que apoyar y soportar (en términos de soporte o sostén, no de aguantar/tolerar en español chilango/defeño) y no importa que yo me esté derrumbando porque no puede ser, no soy frágil por como me percibe la gente, sin importar como me sienta yo, tan es así que generalmente saben mucho mejor que yo como me siento por los grupos, mencionados al inicio de este párrafo, a los que pertenezco. No es un sentimiento de un día, es algo crónico, y cuando lo he intentado expresar es mucho más común que me tilden de loco a que reflexionen al respecto.

Veo el movimiento de Bears en USA y me siento identificado, de nuevo, no es lo sexual, eso es bastante secundario, es porque soy un tipo grande y peludo que mucho tiempo se sintió inseguro de su cuerpo, crecí acomplejado con un canon de belleza que no era el mío, aún cuando creo que me consideran guapo, por las características erróneas muchas veces (color de piel, ojos o altura, no está mal, cada quien tiene derecho a tener sus criterios, pero me gustaría que se fijaran en otras de mis cualidades que dependen más de mí y menos de la suerte). No entiendo por qué los movimientos tienen que nacer en otros lados, por qué no nos podemos dar cuenta de un sentimiento y hacer algo al respecto, aquí, en lo local, sin importar si en otro lado se hace o no. En México se considera un argumento en la toma de decisiones el hecho de que en un país desarrollado se haga algo, ¿por qué? Pocas veces se preocupan en justificar que el sentir que motivo la acción sea compartido entre las poblaciones. El problema es que incluso hablar de que eres inseguro con tu cuerpo está mal para un hombre fuera de un círculo muy íntimo. He conocido mujeres que se quejan de una sociedad y, en particular, de hombres que son violentos argumentando que lo merecen por como se visten o actúan para descalificar, inmediatamente, cualquier referencia a la violencia que sufrimos los hombres, por el simple hecho de ser hombres, con un argumento categórico idéntico al de los que critican, los hombres nos merecemos la vilencia porque somos violentos por naturaleza (o género).

A veces quisiera escribir mucho, quisiera profundizar cada una de las frases que he escrito, es muy importante externar los sentimientos y compartirlos, y llega un punto en el que no puedo dejarlo para después y me le dedico un par de horas a un post de este estilo, pero no soy de los tipos que escriben y planean, soy de los tipos que sienten, la idea la llevo sintiendo un buen rato, pero sólo cuando es insoportable seguir sin hacerlo le dedico el timpo a escribir lo que siento, porque al final, escribir lo que siento es concentrarme en un pasado, aunque continúe y dejar de sentir el presente. No puedo escribir libros, ni hacer revisiones, puedo escribir esto hoy y la próxima vez empezar desde donde me quedé, nada más.

¿Por qué es importante? Por un lado, como lo expuse en el primer párrafo, es importante para mí como individuo y para los que se sienten parecido a mí, pero por otro, que creo que en estos momentos es igual de importante, por la violencia que se vive en el mundo. La gente está tan entrenida luchando sus batallas que no se da cuenta cuál es la guerra ni su alcance, y no lo pongo en términos de violencia sino que uso la comparación para establecer que uno puede perderse en el detalle y no ver nunca el todo, la guerra es por la libertad del individuo de ser dueño de su propio destino y la libertad para ejercer esa libertad, aunque suene un poco rebuscado, cada una de las manifestaciones, el racismo, nacionalismo, sexismo, clasismo, etc. son sólo casos particulares de una violencia mucho más general en donde la sociedad no entiende donde termina su papel regulador, rector y comienza el del individuo, y ese es el punto clave, justo por eso es que no tiene sentido pedirle a ningún gobierno que haga algo al respecto, porque es fortalecer la violencia que se combate, dando cabida a la participación del gobierno en ámbitos que no le corresponden y fomentando la diferencia y en último caso el discurso de odio. Nunca un gobierno podrá hacer algo a favor de los derechos de las mujeres, viejos, indígenas, o ningún otro grupo vulnerable, porque es pedirle peras al olmo, pedir que el gobierno influya sobre el libre albedrío en términos que son individuales más que sociales, y asumir que la población no está hecha de individuos sino de colectivos, lo que es esencialmente falso. Es evitar responsabilizarnos de nuestros actos como individuos y delegarlos a un ente abstracto y difuso para después exigir que esos mismo actos de los que no nos hacemos responsables sean controlados y gestionados por el gobierno, definido difusamente en base a ellos. Sé que sólo soy un programador y debería de dejarle esto a los expertos, porque para eso estudian, pero justo cuestiono el papel que los “expertos” desempeñan en nuestras sociedades, y si son la causa de más problemas de los que solucionan. Al final creo que la gente está confundida y no sabe poner las cosas en el contexto adecuado, para muchas de las prácticas sociales, como trabajo, participación política, salud pública, educación y demás, los criterios de odio como el género, la sexualidad, la forma de vestir o no vestir terminan siendo tan irrelevantes como el color favorito del individuo en cuestión, es decir, no tienen nada que ver con la capacidad y la actividad que se le solicita al individuo en términos de sociedad.

Sí hay substancia en la indiferencia, igual que en la política, ¿qué se puede argumentar en contra de alguien que está más ocupado reenviando imágenes breves de pensamientos ajenos y posturas insostenibles que intentando definir una postura coherente para sí mismos?; y no, no son todos, pero sí una parte muy importante. A mis amigos que postean contenido interesante respecto a estos temas, les pido que sigan así y a mis conocidos que postean pendejadas, los invito a ser más reflexivos respecto a lo que postean, no diré quien pertenece a cada grupo, creo que ubicarse es una cuestión de seguridad en sí mismos y honestidad consigo mismos, tengo de los dos y aceptar mi percepción abiertamente me pone en una situación socialmente incómoda, porque incluso aceptar quién pertenece al primer grupo hace fácilmente identificables a los del segundo. Me cansé de poner tags y un título llamativo e imágenes para tener visitas, no te estoy vendiendo nada, ni me haces un favor al leerme, el favor es a ti, no porque sea muy interesante por lo que digo, sino porque bueno o malo es una reflexión sobre de un individuo más de el mundo en el que vives, que participa activamente en moldear el mundo en el que viviremos y que si no entiendes difícilmente podrás dirigir hacia un futuro deseable. Pensar o no, es y siempre será, decisión propia.

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