El manjar de los dioses de Terence McKenna 28.5.09
Posted by migsar in Libros.Tags: Alucinógenos, Drogas, El manjar de los dioses, Evolución Humana, Plantas, Terence McKenna
trackback

Hace unos días terminé de leer El manjar de los dioses de Terence McKenna, encontré este libro porque una amiga me sugirió buscar videos del autor pero yo prefiero los libros para cualquier cosa que no sea música o películas de las que no exista libro. En fin, me gustó bastante y encontré una bibliografía que me atrae aun más, hubiera preferido leerlo en inglés pero no lo encontré. El tema central es la evolución humana y la interacción con las plantas psicotrópicas a través de ésta, además de la critica social que resulta de la forma en que se maneja el tema de las drogas en la actualidad y del rumbo que ha tomado el desarrollo humano.
Terence McKenna propone que son los hongos, en particular los que contienen psilocibina, los causantes de la conciencia en los seres humanos, me parece una hipótesis interesante y sí creo que puede ser uno de los factores que influyeron en el desarrollo de la inteligencia como la conocemos, a partir de esto hace un análisis histórico del consumo de plantas con fines religiosos y espirituales, también muestra otras teorías sobre las plantas que podrían tener ese papel protagónico en el desarrollo humano y da suficientes referencias para profundizar en el tema. A lo largo del libro varias veces intercala críticas sociales, al sistema político actual, a la cultura y al enfoque que se le da a la vida en estos momentos, en este sentido habla sobre todo de EUA y sus políticas para el manejo de las drogas. Finalmente propone una alternativa para volver a encontrar el camino correcto y con ello una vida más plena para los seres humanos.
Comparto algunas de sus ideas, pero su enfoque no me agrada para nada, me parece un libro excelente para conocer un poco sobre otro aspecto de la historia, indispensable pero que, por dogmas culturales, no se incluye en muchos libros, pero no creo que sea el libro indicado para buscar guías espirituales o psicológicas. Desde el inicio promueve una diferencia demasiado grande entre lo masculino y lo femenino y creo que cae en esteriotipos que afectan mucho el valor de su obra al decir que lo femenino es bueno y lo masculino malo, considero que en este tema cualquier extremo es malo, la vida existe como dualidad y ambos géneros son indispensables para ella y mientras se promueva la superioridad de uno no se puede llegar a una armonía, además en nuestra sociedad el género ya es algo sólo fisiológico, si alguna vez hubo separación en las labores o posibilidades es cosa del pasado (me refiero a la capacidad de hacer las cosas no a si existe o no sexismo y discriminación actualmente).
Existe una notable evocación de un pasado perfecto y define el presente y futuro como caótico y decadente, aun si deja abierta la posibilidad de cambio para el futuro se siente demasiado fatalismo; no creo que ese pasado perfecto haya existido y tampoco creo que el ser humano pueda hallar la perfección como algo más que un ideal, sin embargo, creo que el desarrollo tecnológico es algo bueno en nuestras vidas y el problema esta en el enfoque sociocultural, existen muchas cosas como la salud y las comunicaciones que justifican el avance que se ha llevado a cabo, sé que no todos tienen acceso a todo pero eso también es parte de la vida y no creo que alguna vez lo hayan tenido. En algún punto del desarrollo se perdieron los objetivos y se empezó a cuantificar la calidad de vida en base a cosas que no la reflejan fielmente, olvidamos que los proyectos se deben de evaluar por su beneficio social y no por su costo económico o su rentabilidad, olvidar lo que hemos aprendido a lo largo del camino no es la solución pues los problemas sociales persistirían pero las soluciones serían imposibles evitando el uso de la tecnología, así que el revival o el paraíso arcaico que promueve me parecen absurdos y una alternativa fácil para creer que se propone algo cuando lo que se hace es evitar pensar en un problema de magnitudes enormes. Siguiendo con esta idea, me parece absurdo las tantas referencias a las conspiraciones por parte de los gobiernos, sobre todo el de EUA, tal vez era importante mencionarlas y dar las referencias necesarias, pero definitivamente estaban fuera del alcance del libro y mencionarlas tanto sólo promueve un activismo desinformado que ya es un problema en muchos países, como en México, porque puede llegar a ser violento y carece de propuestas reales. La lista que da para “solucionar” el mundo me parece un absurdo total, por las razones ya mencionadas y porque el poner todo en términos tan económicos y concretos contradice la libertad que promueve en el resto del texto. A continuación pongo unas citas del texto que me gustaron.
“Es extraordinario que en el relativamente corto período de tiempo de dos siglos, cuatro estimulantes – el azúcar, el té, el café y el chocolate – puedan haber surgido de la obscuridad local y se hayan convertido en bases de vastos imperios mercantiles, defendidos por los mayores poderes militares conocidos hasta la fecha y apoyados por la nueva practica de la esclavitud. Éste es el poder de «la taza que consuela, pero no embriaga».” pp. 218
“La otra razón por la aversión que produce la adicción a la heroína es la característica del estado de intoxicación. Inmediatamente tras el «chute», el adicto a la heroína está alegre, casi entusiasta. Esta respuesta activa frente al «chute» rápidamente da paso al «adormecimiento». La meta del yonqui es alcanzar con cada «chute» el «adormecimiento», alcanzar el estado indiferente de duermevela en el que pueden desplegarse las amplias ensoñaciones de los opiáceos. En este estado no existe dolor, no hay arrepentimiento, ni distracción ni miedo algunos. La heroína es la droga perfecta para todos los que se han visto heridos por su falta de autoestima o se han visto traumatizados por cataclismos históricos… Es la droga de los resignados y de los disolutos, los agonizantes y las víctimas sin voluntad o capacidad para luchar de nuevo: …” pp. 241
“La analogía más próxima al poder adictivo de la televisión y de la transformación de los valores que ha introducido en la vida de los adictos duros es probablemente la heroína. La heroína aplana la imagen; con la heroína, las cosas no son frías ni calientes; el yonqui observa el mundo seguro de que no importa nada de lo que pase. La ilusión de conocimiento y control que la heroína engendra es similar al supuesto inconsciente del consumidor de televisión, para quien lo que ve es «real» en algún lugar del mundo. En realidad, lo que se ve son las mejoras cosméticas de la superficie de los productos. La televisión, aunque no invade químicamente, es, sin embargo, tan adictiva y psicológicamente dañina como cualquier otra droga: …” pp. 251
“…sea cual fuere la ruta que tome el indol alucinógeno, su despliegue total es realmente impresionante. Ideas extrañas, a veces jocosamente divertidas, introspecciones curiosas, algunas que tienen la profundidad propia de las de un dios, vislumbres de recuerdos y alucinaciones de formas libres: todo ello exige nuestra atención. En el estado de intoxicación alucinógena, la creatividad no es algo que uno exprese, es algo que uno observa.
La existencia de esta dimensión de significado conocido, que no parece tener conexión con el pasado personal o las aspiraciones de uno, parece decirnos que estamos o bien frente a Otro pensamiento, o frente a las profundas estructuras de la psique que de repente han salido a la luz. Quizá se trate de ambas cosas…” pp. 287
“Utilizar plantas como las descritas puede ayudarnos a entender el precioso don de la fraternidad con las plantas que se perdió en el alba del tiempo. Mucha gente desea introducirse en los hechos que atañen a su verdadera identidad. Esta identidad básica es la que invocan explícitamente las plantas alucinógenas. No conocer nuestra verdadera identidad es ser un loco, algo sin alma, un golem. Y, en realidad, esta imagen exasperadamente orwelliana se aplica a la masa de seres humanos que hoy viven en las democracias industriales de alta tecnología. Su autenticidad recide en su habilidad para obedecer y seguir cambios de estilo masivos que son conducidos desde los medios de comunicación. Inmersos en la comida-basura, los medios de comunicación-basura y la política criptofascista, están condenados a tóxicas vidas de baja conciencia. Sedados por el «chute» diario habitual prescrito de la televisión, son muertos vivientes, perdidos para todo menos para el acto de consumir.” pp. 300
Comentarios»
No comments yet — be the first.